Los Profesionales

Tras trabajar durante siete años como cocinero, Francesc Marcos decidió dar un giro a su vida para conocer otros lugares y nuevas opciones que le permitieran abrirse camino en esta profesión huyendo de la cocina eminentemente localista en la que había desarrollado su actividad hasta ese momento. La decisión se concretó en hacer las maletas con destino a la capital catalana: Barcelona.
 
Tras un breve paso por Menorca, fue en Barcelona dónde despertó al mundo de la cocina moderna. En la ciudad condal inició una larga estancia que le llevó a trabajar para distintos restaurantes.Una experiencia sin duda enriquecedora que le permitió descubrir distintas manifestaciones gastronómicas.

El primer establecimiento de Barcelona en el que trabajó fue Tikal, que es un local del que guarda muy gratos recuerdos. Después le siguieron distintos empleos en locales que, uno tras otro, contribuyeron a su formación como profesional. Cocineros de la talla de Gabriel Fernández, Santos Iriarte o José Ramón Farín le animaron, con sus conocimientos y dedicación, a desarrollar su gran pasión por la gastronomía que aún hoy sigue en pleno vigor.

Con esta ilusión Francesc dejó finalmente la ciudad y los viajes y decidió regresar a casa, a la Conca de Barberà. Junto a su esposa, Maite Ollé, decidieron emprender la aventura de abrir su propio negocio. Y lo hicieron en Vimbodí, con la adquisición del Restaurant La Clau, que había sido tiempos atrás propiedad de un tío de Maite.

Aunque Maite no había tenido nunca contacto profesional con el sector de la hostelería y la restauración, su experiencia en el trato con el público, desarrollada en distintos establecimientos comerciales, le permitió dar un aire muy personal a este establecimiento.
 
Su marido dice de ella que "tiene un gran mérito la rapidez con la que se adaptó a la hostelería, porque no es nada fácil trabajar con la tensión y la velocidad que se reclama en este oficio si no se ha hecho nunca antes".
 
La suma de esfuerzos dio enseguida sus resultados. Un balance que se mantiene todavía hoy. El Restaurant La Clau ofrece a sus comensales una propuesta de éxito: buena comida y buen trato que deriva de una relación próxima con los clientes, la que proporciona una estructura familiar bien trabada que garantiza la continuidad del negocio con las nuevas generaciones, que desde muy pequeñas corren por el restaurante. La Aida y la Sílvia han vivido desde su más tierna infancia las características y secretos del negocio familiar que, si nada no cambia, tiene un excelente futuro por delante.


 

Hoy el restaurante cuenta con un equipo de profesionales que trabajan día a día para ofrecer lo mejor de ellos mismos a los clientes y amigos que confían en la cocina del Restaurant La Clau.

Restaurant La Clau - Vimbodí